domingo, 7 de febrero de 2010

Lunes, 1-02-10

¡Hola a todos! Una semana más, estamos aquí para relataros que ocurrió en la pasada de clase de PI, en la cual tuvimos unas visitas bastante especiales como motivos de este trimestre que está dedicado a la Universidad: la de cinco de nuestros profesores, como son Alonso, Pedro, Antonio Pan, Antonio Mateos y Nathalie.

Cada uno de ellos tuvo un tiempo en el cual nos fueron relatando como fue su experiencia y cómo ellos recuerdan la universidad, dándonos a la vez algunos consejos y diciéndonos algunas cosas a tener en cuenta para cuando demos el paso de entrar en la universidad, para el cual cada vez queda menos.

El primer turno de palabra lo tuvo Alonso Malia, profesor de Física. Alonso, natural de Barbate, tenía claro desde pequeño que su vocación era la Ciencia, y que su sueño era ser científico o algo relacionado con ello, así que, dejando Química de lado (la cual no le gustaba mucho) decidió hacer una “locura”, e irse a estudiar Física a Granada con 5 amigos de más de Barbate: como él mismo diría, se fue a Granada ya que estaba más lejos y quería probar lo que es vivir lejos de casa junto con 5 “catetos” más de Barbate.

Al principio, lo que más le impresionó a Alonso fue lo cosmopolita y compleja que era Granada: acostumbrado a vivir en un “pueblo” como Barbate, el cambio a una ciudad de tales dimensiones fue bastante grande e incluso llegó a abrumarlo. Sin embargo, según comentó, vivir en una ciudad de tales dimensiones y con tal complejidad te enseña mucho, ya que aprendes a ver cosas diferentes que nunca habías podido ver en tu pueblo y tienes que apañártelas tú solito allí, sin nadie que te ayude.

A pesar de todo, Alonso nos comentó que el primer año de carrera le resultó muy duro: el irse a vivir con 5 amigos más a un piso pequeño y tener que apañárselas entre ellos para cocinar, limpiar, lavar la ropa, etc; acostumbrados a las “comidas de mamá”, fue muy duro. Además, en un principio no entendía nada en las clases y le costaba mucho seguir el ritmo de las mismas, lo que se tradujo en suspensos en los primeros exámenes de febrero.

Todo ello conllevo a que Alonso echara de menos su casa y el querer irse de allí, siendo las primeras sensaciones universitarias bastante malas. Sin embargo, a medida que fue avanzando el curso, se fue dando cuenta de que debía ir apañándoselas por sí mismo sí quería triunfar y seguir adelante; así pues, poco a poco fue aprendiendo a tomar apuntes y llevar los estudios por sí mismo; además de conocer a una gran cantidad de gente nueva que le enseñó una gran cantidad de cosas y con las que pasó grandes momentos.

Todo esto lo llevó a poder aprobar los exámenes de junio y a que su pensamiento cambiase de manera radical: ya no quería marcharse de allí. Con todo esto y concluyendo, Alonso nos aconsejó que aunque el primer año pueda hacerse duro debido al cambio radical que supone ir a vivirse sólo y los estudios en la universidad, hay que aguantar, ya que luego llega lo bueno y uno acaba viviendo una serie de experiencias que le hacen madurar y te hacen crecer como persona.


Tras Alonso, llegó el turno de Antonio Pan (profesor de Matemáticas) el cual nos resumió su experiencia universitaria como una mezcla entre fiesta y estudio. Desde un principio, Antonio siempre tuvo claro que quería estudiar Matemáticas ya que era algo que le apasionaba. Sin embargo, antes de entrar en la universidad le entraron dudas sobre hacer esto o Informática, que aunque le gustaba menos, sabría que tendría más salidas laborales que Matemáticas, con las cuales solo podría ser profesor prácticamente. Finalmente, decidió guiarse por aquello que más le gustaba, y se fue a Puerto Real, ciudad que no llegó a gustarle mucho pero de la cual guarda grandes recuerdos y experiencias.

Lo primero que nos remarcó Antonio fue lo difícil que es el aspecto acádemico y en cuanto a estudios dentro de la universidad. Allí, nos encontraremos a una serie de profesores incompetentes y que nada tienen que ver con los del instituto: cada uno va totalmente a su aire y muchos ni se esfuerzan en enseñar lo que deben mínimamente, aunque hay algunos que sí son profesores de los pies a la cabeza, constituyendo una pequeña minoría. Debido a ello, es clave y estrictamente necesario el ir aprendiendo a valerte por ti mismo y buscarse las cosas por uno mismo, saber tomar apuntes en clases y ver qué se debe estudiar y qué no, ya que según él mismo comenta, lo más complicado es saber cómo y qué estudiar para un examen, ya que no hay nadie que te guíe y te diga “entra esto, esto y esto”. Es bastante complicado aprobar las asignaturas, pero con esfuerzo, dedicación y valiéndose uno mismo, se puede sacar perfectamente adelante.

Tras el tema académico, Antonio nos habló sobre el ocio y la vida en el piso, la cual en un principio es bastante difícil, pero que con las fiestas, reuniones de amigos y demás, son de lo mejor y con lo que más se divierte uno. Hay que saber compaginar fiestas y estudios, y aunque se pasa “mal” estudiando, luego merece la pena, tanto por los resultados, como por las fiestas y la gente que conoces, siendo muy importantes la relaciones sociales.

En resumen, Antonio nos indicó que a la hora de elegir carrera, debemos hacerlo de manera que encontremos el equilibrio entre nuestra verdadera vocación y la utilidad, que entremos en algo que nos guste y luego nos pueda proporcionar un futuro y salidas en el mundo laboral.


Posteriormente, fue el turno de Pedro Callealta, profesor de Química del instituto. Pedro tuvo claro desde un principio que le gustaba todo lo que tenía que ver con Ciencias, y aunque se encontró dudando entre estudiar Física, Biología o Química, se decidió por esta última ya que era la que le parecía más fácil y además le pillaba más cerca de casa. Pedro se fue a estudiar a Puerto Real, y no contaba con un piso, ya que iba y venía todos los días desde Cádiz, dónde vivía, hasta la universidad.

Pedro nos comentó que para él, el primer año de carrera le resultó muy sencillo, incluso más sencillo que el antiguo COU. A pesar de esto, Pedro aseguró que un día “normal” en la universidad era bastante cansado y agotador, ya que tras tirarse toda la mañana de clases, por la tarde era el turno de las prácticas en laboratorio, las cuales no terminaban hasta bien entrada la tarde, por lo que llegaba cansadísimo a casa, casi de noche, y pocas veces tuvo tiempo para poder estudiar, aunque aprobó prácticamente todos sus exámenes.

Al igual que nos comentó Antonio Pan, Pedro incidió en el tema de lo “patatas” que son los profesores en la universidad, los cuales ni se preocupan en dar sus clases decentemente y parece que van allí a echar el rato más que a otra cosa (aunque había algunos que sí eran verdaderos profesionales). Para ejemplificar esto, nos contó una anécdota de un profesor que enseñaba con transparencias que no entendía ni él, llegando un punto en el cual enseñó las transparencias a través de la luz de la lámpara ya que no funcionaba el proyector.

Debido a esto, Pedro nos recomendó que tomásemos muchos apuntes cuando estuviésemos en la carrera y que fuésemos mucho a la biblioteca a pedir y buscar libros relacionados con lo que estemos estudiando, ya que nos ayudará bastante a estudiar y a no gastarnos un pastón en los mismos, los cuales son bastante caros.

Finalizando, Pedro nos comentó que nos “preocupásemos” también de conocer a gente nueva y realizar nuevas amistades, ya que los amigos de la facultad son los que más se conservan en un futuro.


Tras el turno de Pedro, llegó el de Antonio Mateos, nuestro jefe de estudios y profesor de Matemáticas en el instituto. Según nos comentó Antonio, que es hijo de militares, lo más común en su época era o meterse al servicio militar o realizar una carrera universitaria, por lo que finalmente, debido a su gusto por la ciencia e influenciado en parte por un amigo, decidió irse a realizar la carrera de Física a Sevilla, trasladándose a una residencia militar en donde pasó toda su carrera.

Antonio nos comentó que le chocó mucho el irse a vivir a una ciudad como Sevilla, donde se encontró con gente de todo tipo, ambiente universitario increíble y una serie de posibilidades y experiencias a las cuales nunca había tenido acceso antes. En relación a esto, Antonio nos remarcó que si podemos, realicemos y llevemos a cabo nuestra vida universitaria lo más lejos posible de casa: así, podremos ser cada vez más independientes y aprender a apañárnoslas por nosotros mismos, sin necesidad de tener a nadie junto a nosotros.

Según comentó Antonio, una de las cosas que más nos va a impresionar es el cambio de nivel y de dificultad respecto al instituto. Como anécdota, nos comentó que, tras pasar de ser el mejor alumno en COU, en el primer examen de la carrera de Álgebra no pasó del 0,25, indicando así lo difícil que llega a ser poder aprobar en la universidad.

Sin embargo y a pesar de esto, Antonio tiene una cosa clara, y es que él ámbito universitario y el ámbito social que rodea a la universidad es el mejor que puede vivir una persona en su vida, el más gratificante, el que más con te enseña y dónde mejor te lo pasas: es algo inolvidable.

Además, debemos tener algo muy claro, y es que debemos estudiar aquello que nos guste y nos apasione de verdad y no dejarnos llevar por otros criterios, ya que estudiar lo que nos gusta motiva a uno a seguir adelante y avanzar, siendo capaz de hacer cualquier cosa cuando se acaba la carrera.

Como conclusión, Antonio remarcó lo ya dicho por sus otros compañeros respecto a lo malos que llegan a ser los profesores en la universidad y como consejo, nos indicó que debemos saber llevar tanto estudios como vida social y fiestas, nunca inclinando la balanza hacia un lado u otro y encontrando un equilibrio entre ambas cosas, tan importante tanto una como la otra.


Finalmente, la última intervención fue la llevada a cabo por Nathalie, profesora nativa de francés en nuestro instituto. Nathalie estudió en la universidad de Lille, bastante grande y famosa, donde se dedicó a realizar las carrera de Filología Hispánica para luego estudiar en París la carrera de Filología francesa.

Nathalie nos comentó que de pequeña recibió una educación muy estricta y autoritaria por parte de sus padres. Así, poco a poco fue haciéndose cada vez más independiente, madura y liberal como ella misma afirma, por lo que reivindicándose y no dejando de lado nunca sus sueños, fue la primera en “volar” de su casa, siendo la primera que puedo estudiar una carrera universitaria de los miembros de su familia, a pesar de cierta desaprobación por parte de sus padres.

Según nos comentó, la universidad es el sitio donde uno adquiere mayor madurez y crecimiento personal, donde empieza a valerse por sí mismo y a crecer como persona. Nathalie nos comentó que en su carrera se requería mucho trabajo personal y autonomía para llevar las cosas por sí mismo y sin depender de nadie: debemos luchar por todo y no dejar nunca de lado algo porque “es imposible”; debemos perseguir lo que queramos hasta conseguirlo.

Nathalie nos comentó también lo mucho que le impresionó el intercambio de culturas y gente diferentes que había en la universidad, donde podías encontrarte gente de cualquier lugar y de cualquier edad: era como una ciudad cosmopolita, en la que encontrar gente de todo tipo y cada una de las cuales te enseña algo diferente, haciéndote madurar. Esto lleva a encontrar a una gran cantidad diferente de personas y a realizar una gran cantidad de buenos amigos que luego llegan a ser los mejores.
También indicó que es muy importante aprobar todas las asignaturas en junio, ya que en su caso, ella debía trabajar en verano para ganar algunos ahorros que emplearía para pagarse los gastos del año siguiente en la universidad, y no podía dedicar el verano estudiando ya que si no, no podía continuar con su carrera.

Finalizando, Nathalie nos comentó que gracias a sus esfuerzos y dedicación, consiguió una beca para venirse a estudiar a España, donde ya posteriormente se asentaría y llevaría a cabo su vida adulta, ejerciendo la labor de profesora hoy día en nuestro instituto.


En resumen, como podemos ver, cada uno de los profesores tiene experiencias muy diferentes respecto a sus vidas como universitarios, cada uno ha vivido, estudiado o experimentado cosas diferentes… pero sin embargo, todos coinciden en una serie de aspectos concretos, que quizás sean los que más debamos tener en cuenta: la universidad es la etapa de nuestra vida donde maduramos y crecemos como persona, en la cual vamos a vivir una serie de experiencias y sensaciones que nos harán valernos por nosotros mismos y aprender a “vivir”, a ser independientes, autónomos y hacernos finalmente adultos. Se sufre y se llega a pasar mal, pero a pesar de todo, es una experiencia única que debemos disfrutar día a día y saber valorarla.

No dejéis de visitarnos, la próxima semana, más ;)

¡Un saludo!

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