domingo, 17 de enero de 2010

Lunes, 11-01-10

¡Hola a todos! Ya hemos comenzado un nuevo año, y con ellos, en la asignatura de PI hemos cambiado radicalmente de tema, ya que de aquí a final de curso vamos a dedicarnos exclusivamente a tratar sobre la Universidad. En la clase pasada estuvimos postulando lo que sería el trabajo que debemos de realizar los grupos y para la entrada de esta semana en el blog, Miguel nos dijo que respondiéramos a una serie de preguntas que tenéis a continuación:

¿Qué es para mí la Universidad?

Si tuviese que resumir la respuesta de esta pregunta en una pequeña frase, la que usaría sería claramente “una nueva vida”. Queda nada y menos para terminar este último curso en el instituto, y a medida que avanzan los días, por lo menos a mí me va creciendo el “nudo en el estómago” cada vez que pienso en lo que me espera a partir de septiembre del próximo año… y es que para nosotros, estudiantes de un pequeño pueblo dónde hemos vivido durante 17 años, el salir a estudiar a una “gran ciudad” y separarnos de nuestros mamás y papás, es lo que se podría llamar iniciar nuestra vida adulta, que será la que nos acompañe el resto de nuestra vida.

Para mí, la Universidad es mucho más aparte de una institución la cual te forma de manera profunda en un campo detallado del saber; para mí, la Universidad significa madurar, vivir experiencias que jamás hayamos vivido, conocer y formarnos profundamente como personas, encontrarnos a nosotros mismos. Y es que es allí dónde vamos a comenzar de verdad nuestra vida: vamos a tener que vivir en un piso y apañárnoslas por nosotros mismos, conocer a gente completamente diferente a lo que hayamos conocido antes, dejar atrás gran parte de nuestro pasado y en definitiva, “buscarnos las habichuelas” por nosotros mismos, y es que al contrario que en el instituto, nadie se va a preocupar por nosotros ni regalarnos nada, vamos a tener que avanzar por méritos propios y saber cómo reaccionar ante situaciones de todo tipo, y eso es en lo que consiste la vida en sí.

Al entrar en esta nueva etapa de nuestra vida, como ya he comentado, dejamos de tener al lado a aquellas personas que nos han ido guiando a lo largo de todos estos años, y por primera vez, vamos a aprender a vivir, a madurar, a ser autónomos y a tener experiencias que definirán nuestra forma de ser y hagan que acabemos siendo adultos.

En definitiva, y como ya he dicho arriba, para mí la Universidad significa una nueva vida, e incluso iría más allá: significa el comenzar a vivir de verdad.




¿Qué espero?

Lo que espero en esta nueva etapa sobre todo es adquirir una formación en el campo que me gusta que en un futuro me permita desempeñar un trabajo relacionado con dicha formación, en resumen, adquirir una serie de conocimientos que posteriormente me permitan avanzar en la vida… ya no sólo conocimientos teóricos de una disciplina como Biología, Química, Matemáticas… sino conocimientos de la vida, experiencias y vivencias que me hagan madurar como persona y me permitan abrir la mente, que me acaben formando. Además, también espero retos, situaciones difíciles o comprometidas, y es que tengo bastante curiosidad por ver como las resolvería y ver cómo voy cambiando a medida que me vaya enfrentando a ellas… y como no, espero que mi madre deje de tratarme como a un niño pequeño, aunque eso creo que no se podrá cambiar jamás.




¿Por qué quiero ir?

La respuesta a esta pregunta podría encontrarse con todo lo ya explicado arriba: quiero ir principalmente para comenzar una nueva vida y romper la “monotonía” que supone vivir durante tanto tiempo en el mismo sitio… sé que al final acabaré echando de menos lo de antes, pero sinceramente, no veo el momento en que pueda decir “Mañana me voy a Sevilla a estudiar”, es algo que estoy deseando que llegue: cambiar de aires, conocer gente nueva, estudiar lo que verdaderamente me gusta, madurar, vivir situaciones que jamás había vivido, crecer intelectual y físicamente… en resumen, quiero ir para cambiar, comenzar lo que será mi vida adulta.




¿Qué quiero estudiar?

Aún recuerdo aquellos días cuando era pequeño, con unos 5 o 6 años, y decía que primero mi sueño era ser futbolista (en aquello época te creías que podías ser cualquier cosa), luego piloto de carreras y posteriormente, ya fui entrando en campos más “accesibles”, como eran el derecho, y es que el ser abogado era algo que me llamaba mucho la atención, por el simple hecho de defender los derechos de la gente y hacer un poco de justicia en esta vida.

Pero ha medido que fui avanzando de curso y creciendo algo más, me di cuenta de que lo que realmente me apasionaba y aquello que me atraía de una manera brutal era todo lo relacionado con el por qué de las cosas, el por qué nuestro mundo es como es y actúa de esta manera (física y químicamente hablando) y el por qué los seres vivos y nosotros los humanos somos de esta manera, biológicamente hablando, y es que fue entonces cuando decidí que mi futuro profesional, y mi vida en general debía girar en torno a las ciencias naturales, al estudio de este planeta y sus componentes vivos, dejando los temas sociales para otras personas.

Fue avanzando el tiempo, y a medida que fui viendo nuevas asignaturas en el instituto como Física, Química, Biología, Matemáticas… fue cuando corroboré lo que ya tenía claro de antes, y es que todo lo que tenga que ver con estas materias me resulta apasionante… puede sonar raro, pero no me importa lo más mínimo (e incluso me gusta) el tirarme 30 minutos o más con un problema de física o matemáticas hasta poder resolverlo, o el intentar entender como funciona nuestro cerebro, o darle vueltas y más vueltas al coco para poder asimilar el concepto de “orbital” dentro de un átomo… y son estas cosas las que quiero poder seguir disfrutando en un futuro, que mi vida gire en torno a estas materias.

En un principio, la carrera que me llamaba más la atención era Medicina: combinaba muchas de las materias que más me gustan, y el hecho de poder ayudar a alguien enfermo o el tener la vida de alguien en mis manos y salvarla me resulta más que gratificante, es algo que me llenaría muchísimo como persona. Pero poco a poco, a medida que fue avanzando el tiempo, fui viendo cómo avanzaban las distintas asignaturas que me gustaban y paradójicamente, buscando información sobre la carrera de Medicina, encontré una que ni siquiera sabía que existía, pero desde ese momento tengo clarísimo que de una manera u otra, aunque tenga que ir a estudiar a la otra punta de España, va a ser la carrera que estudiaré el año que viene: Biotecnología.

Al encontrarla, me resulto un poco extraño el nombre, ya que pensaba que tiraba por la Tecnología más que por otra cosa, pero a base de informarme y tragarme páginas enteritas sobre ella, vi que combinaba todo lo que realmente me gusta, sin dejar nada fuera: Biología, Matemáticas, Física, Química e incluso Informática… y es que la carrera de Biotecnología se centra en lo que será el futuro de muchos campos de nuestra ciencia como la alimentación y la medicina: el avance tecnológico mediante la genética y la manipulación de genes, cosa que me encanta y nada más de pensar que en un futuro podría estar en un laboratorio colaborando con un equipo de investigación que estudiase un nuevo método para curar el cáncer a través de los genes (lo sé, me monto demasiadas paranoias), se me pone una cara de alegría impresionante.

Bien es cierto que si quiero estudiarla dónde me gustaría, en Sevilla, debo sacar una nota bastante alta (es la carrera con la nota de corte más alta de España), pero si doy lo máximo de mí este curso y en Selectividad, tengo muchas posibilidades de conseguirlo… y es que voy a darlo todo por entrar… ya no es una carrera que me guste, sino que me apasiona.

Y bueno, en un futuro más lejano, cuando ya haya asentado mi vida y tenga un trabajo estable y quien sabe, una familia, hay una carrera que me encantaría hacer, ya más que nada por descubrir sus entresijos y disfrutar como lo hago ahora: la carrera de Matemáticas… sé que puede sonar raro, ya que para muchos, las matemáticas es la “asignatura de la muerte”, pero tengo claro que si en un futuro tengo la oportunidad de estudiarla, también lo haré.



Plan Bolonia

Al igual que (creo) la mayoría de la gente, la verdad es que no estoy muy informado sobre el Plan Bolonia. Bien es cierto que el curso pasado, un grupo de jóvenes vino a darnos una charla sobre el mismo, pero con una visión bastante subjetiva del mismo y que dejaba bastante cosas en el aire.

Por lo que he escuchado, las "principales" diferencias es que todas las titulaciones antiguas (licenciaturas, doctorados...) pasan a llamarse "grados" y todas las carreras, ya fuesen de 3 o 5 años, pasan a tener una duración de 4 años. Al terminar estos 4 años, ya tienes la titulación en la carrera que has hecho, pero si quieres especializarte más aún en la misma y completarla del todo, posteriormente puedes hacer un "postgrado" o "máster" de 2 años de duración, ampliando la carrera hasta los 6 años. El problema es que este máster debe ser costeado de tu propio bolsillo, y aunque en un principio, los gastos del mismo te sean pagados, cuando lo termines debes ir devolviendo el dinero del mismo de una manera u otra. Este cambio ha provocado bastantes controversias, ya que estos másters no son precisamente baratos, y nadie te garantice que cuando los acabes puedas encontrar un trabajo rápidamente que te permita devolver el dinero del mismo.

Una de las ventajas de este plan Bolonia es que todo entraremos dentro de un sistema educativo común en Europa y el acceder a puestos de trabajos en el extranjero será mucho más fácil, ya que el sistema será el mismo para todos los países y no habrá problemas de trámites de una carrera de un país a otra de otro.

Por lo demás, también he escuchado que al terminar la titulación puedes entrar fácilmente en un período de prácticas en una empresa (pero sin cobrar nada) y que las empresas privadas están más presentes aún en los ingresos de la universidades, teniendo más poder dentro de ellas.


Sin nada más que contar, no dejéis de visitarnos, la próxima semana más ;)

¡Un saludo!

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